Recomendaciones generales

En este momento histórico sin precedentes, ¿qué orientación ofrecemos a los padres y cuidadores de los niños a nuestro cargo? Lo primero que debemos recordar es que, como en una emergencia en un avión, los padres deben ponerse la máscara de oxígeno primero ellos mismos y luego sus hijos. Un tamaño no sirve para todos y nadie tiene un mapa, por lo que todos debemos ser flexibles y hacer lo mejor que podamos. En segundo lugar, las familias deben crear una rutina que se adapte a las necesidades únicas de los miembros de su familia, teniendo en cuenta el bienestar de los padres y de los niños. Esta planificación de rutina requerirá inevitablemente un poco de ensayo y error de improvisación. No tenga miedo de adaptarse a medida que aprende qué funciona y qué no funciona para su familia.

Recomendación general para padres:

1. Transmita una sensación de seguridad.

Las cuestiones de seguridad son cuestiones importantes para los niños y
adolescentes, especialmente para los niños más pequeños. Es esencial asegurarles a los niños que están a salvo física y emocionalmente, y que sus padres y seres queridos están a salvo. Por eso es tan importante que los padres controlen sus propias emociones tanto como sea posible. Las emociones pueden ser contagiosas y la creación de un ambiente tranquilo y seguro comienza con los adultos. Aunque el distanciamiento social fuera de la familia es primordial, los abrazos y las caricias no tienen por qué detenerse dentro del hogar. El contacto físico entre padres e hijos ayuda a mantener un entorno seguro y de apoyo.

2. Mantener rutinas infantiles y familiares "suficientemente buenas"

Mantenga las rutinas en su lugar tanto como sea posible y fomente hábitos saludables. Esto contribuirá a una sensación de seguridad. Los buenos elementos de una rutina familiar incluyen dormir lo suficiente, comer juntos con regularidad y hacer tiempo para hacer ejercicio. Una rutina hace que el día sea más predecible. Esta previsibilidad es útil para todos los niños y crucial para los niños más pequeños o ansiosos. La mayoría de los niños tendrán responsabilidades escolares continuas y el tiempo para estas actividades escolares debe programarse y mantenerse. La creación de horarios escritos (o pictóricos) puede ser útil para niños y adolescentes. Las indicaciones visuales, los recordatorios verbales y los cronómetros pueden ser muy útiles en tiempos de transición para aquellos niños que encuentran esto desafiante.

3. Salga.

Salir al aire libre es esencial física y emocionalmente para padres e hijos. Esta también puede ser una buena oportunidad para hablar y escuchar. Lo ideal es que los niños salgan al aire libre todos los días durante al menos 30 minutos. La actividad física en interiores en los días de lluvia también puede ser útil.

4. El sueño es fundamental.

Mantenga rutinas y hábitos regulares a la hora de acostarse. Para muchos niños y familias, esto significará seguir utilizando la misma hora de acostarse que antes, mientras que otras familias pueden encontrar útil cambiar las horas de acostarse y despertarse para adaptarse a las necesidades de toda la familia (por ejemplo, para permitir que los padres duerman lo suficiente). El tiempo total de sueño debe permanecer igual y levantarse debe ser más o menos igual que durante el año escolar regular. La flexibilidad en el horario para algunos (por ejemplo, adolescentes) puede ser apropiada, pero todos con el entendimiento de que todos en la casa necesitan dormir tanto (o más) durante la crisis de COVID.

5. Haga “tiempo de descanso” para niños y adultos. 

Todo el mundo necesita tiempo de inactividad y algo de esto debería ocurrir idealmente durante el día. Designar una hora para esto (por ejemplo, de 3 a 4 de la tarde) funcionará para muchas familias. Este también puede ser un momento para alentar a los niños a que se mantengan ocupados y sean más independientes.

6. Cree oportunidades para nuevas actividades compartidas.

Este momento puede ser propicio para agregar actividades a la rutina. Si las cenas familiares no son ya una rutina habitual, este es un buen momento para comenzar. Los juegos familiares, las manualidades, la cocina, la repostería o el yoga son excelentes opciones para mantener ocupado a su hijo. Estas actividades también pueden limitar la cantidad de tiempo que los niños están expuestos a la pantalla. El tiempo en familia puede ser un momento en el que los niños pueden planificar las cosas que pueden esperar y cambiar su cuarentena a una mentalidad positiva mientras esperan nuevas actividades cada día. Cada miembro de la familia puede tener un papel que desempeñar para asegurarse de que una persona no se sienta abrumada.

7. Cree oportunidades para nuevas actividades compartidas.

La sobrecarga de información es desenfrenada y no es aconsejable mantener las noticias mientras los niños están al alcance del oído, ya que esto puede provocar ansiedad tanto en los padres como en los niños. Las redes sociales también son un lugar que requiere supervisión de los padres, ya que puede haber publicaciones que alimenten la ansiedad con pánico o incluso información falsa. Usar los recursos proporcionados a continuación para controlar la narrativa que rodea la pandemia y explicar lo que está sucediendo de una manera apropiada para el desarrollo es útil para que los niños sepan qué esperar, pero no esperen lo peor.

8. Escuche y hable con sus niños y adolescentes.

Es especialmente importante durante esta crisis mantenerse comprometido con sus hijos y preguntarles cómo se sienten. La Red Nacional de Estrés Traumático Infantil tiene un cuadro útil para identificar cómo los niños de diferentes edades pueden reaccionar ante sentimientos abrumadores en medio de esta pandemia. Project TEACH y el MGH Clay Center for Young Healthy Minds también tienen una buena guía para abordar esto con sus hijos.

9. Mantente en contacto.

Manténgase en contacto con amigos, familiares y seres queridos. Facetime, skype y otras aplicaciones de video chat similares pueden ser la única forma que tienen los niños y adolescentes de mantenerse al día con sus amigos. Mantenerse en contacto con los abuelos y otros familiares extendidos de alguna manera es crucial para los niños y las familias, y promueve una sensación de seguridad y continuidad.

Los psiquiatras de niños y adolescentes del Proyecto TEACH están disponibles a través del Proyecto TEACH líneas cálidas para brindar orientación sobre la evaluación de la salud mental de niños y adolescentes síntomas y tratamiento basado en la evidencia durante la pandemia de COVID-19.

Por David Kaye, MD, Director del Proyecto TEACH, Regiones 1 y 3, y Vicepresidente de Asuntos Académicos y profesora de psiquiatría en la Universidad de Buffalo, y Amber Parden, MD, Universidad de Buffalo

Proyecto Esperanza de Nueva York

Grupo de Bienestar en Línea

Únase a un grupo de bienestar

Confidencial • Anónimo • Gratis

6 grupos para elegir

Línea de ayuda de apoyo emocional

Hable con un consejero de crisis:

Llamar: 1-844-863-9314

Confidencial • Anónimo • Gratis

8 am-10pm / 7 días